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Cuento
About how and why Manfritz found his true identity in Hiroshima.
OK, answered Manfritz, come with me. They hung around together until Manfritz found a cozy place to have a cup of tea with the boy. The kid seemed pretty nervous, and Manfritz, who had filled his belly, by then, was more relaxed and at ease with him.
You don't have to worry, little boy, Manfritz said, we will find your mother pretty soon, it is a promise.
30 de marzo de 2007
Cuento
Sobre cómo y por qué Manfritz encontró su verdadera identidad en Hiroshima.
Bueno, vámonos, interrumpió Manfritz, estirando a Takeshi de la mano.
Siguieron caminando por las calles un rato más mientras un ruido agudo, como el sonido del viento cuando choca contra los estrechos huecos de las montañas desérticas, se escuchó descolgándose del cielo.
30 de marzo de 2007
Cuento
Las hormigas, pensó Manfritz, también son seres sociales; por qué no interrogarlas para ver qué más tenemos en común. Esta vez, de todas formas, Manfritz tuvo grandes dificultades para ponerse manos a la obra.
El autor de Manfritz dejó la historia sin acabar, bloqueado, sin ser capaz de continuar pero con la esperanza de terminarla tan pronto como se le ocurriera algo para Manfritz. Se fue a un bar y se encontró con una amiga que también era escritora. Después de hablar un poco, la amiga del autor de Manfritz le preguntó que porqué parecía tan distraído. Esta era la oportunidad perfecta para el autor de contarle sobre la historia de las hormigas y las termitas…
12 de febrero de 2007
Cuento
Las 8.30 fue un magnífico momento para entrevistar a Manfritz. Sus habilidades para hacer té sólo pueden ser comparadas con su ingenio.
El teléfono sonó.
Hola, ¿podría hablar con el señor Manfritz?, dijo una voz femenina.
Al habla, dijo Manfritz, al otro lado de la línea. Una mujer aclaró su garganta.
¿Está vendiendo algo?, preguntó Manfritz.
No, dijo ella. Quiero pedirle una entrevista.
¿Una entrevista? ¿Para qué?, contestó Manfritz.
Para una revista, dijo la mujer.
¿Una revista?
Sí, una revista para gente sin hogar, dijo la mujer.
¿Ellos compran revistas?, preguntó Manfritz.
12 de febrero de 2007
Cuento
Cuando Manfritz tuvo algo de tiempo libre y decidió ir a San Francisco para indagar un poco en la historia real de California.
Manfritz no esperaba que después de visitar Alcatraz estaría encarcelado en el museo-prisión. Todavía tenía el vale del barquito y los billetes de entrada en su bolsillo. No habló con los guardias porque estaba demasiado ocupado pensando en cómo un visitante podía ser convertido en prisionero. Estirado en el suelo de la celda de castigo, Manfritz se quedó quieto y callado.
12 de febrero de 2007
Cuento
About how and why Manfritz found his true identity in Hiroshima.
On the morning of August 6, 1945, Manfritz was wandering around downtown Hiroshima and found a little boy walking alone. The little boy, Takeshi, looked at him and said he was lost. Manfritz really did not have time to help anyone at that moment because he was busy trying to find a place to eat breakfast. He was starving. He had spent almost the entire night before trying to hear news about the end of the war.
5 de enero de 2007
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Gato X Gato. Ed. Amado Lascar. Athens, Ohio: Editorial Poetas Antiimperialistas de América.
27 de octubre de 2008. <
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